Por Max Barbosa
Fuente: Cubaencuentro

Teatro Cubano de Miami se presentó al público durante el I TEMFest, celebrado desde el 21 de octubre al 21 de noviembre del año en curso. Es la primera compilación de dramaturgos exiliados en Miami de que se tengan noticias

Teatro Cubano de Miami es la primera compilación conocida de dramaturgos que viven en la capital del exilio. Luis de la Paz y Rodolfo Martínez Sotomayor son los responsables del acontecimiento. Luis, escritor y periodista del Diario Las Américas, realizó la selección. Rodolfo, escritor y director de la editorial Silueta, promovió publicarla. Ambos editaron el libro. Son siete autores: Julio Matas, Matías Montes Huidobro, José Abreu Felippe, Daniel Fernández, Ernesto García, Ivonne López Arenal y Julie de Grandy. Por el interés suscitado entre los teatristas miamenses, Luis y Rodolfo accedieron a conversar sobre el propósito que los anima.

¿Es cierto que el surgimiento de la editorial se debe, fundamentalmente, a un hecho trágico?

Sí, al suicidio del escritor cienfueguero Juan Francisco Pulido en Minnesota a la edad de 22 años. Decidí homenajearlo recopilando poemas, cuentos y artículos periodísticos relacionados con su creación literaria, publicados después de su muerte. Cuando tuve el libro listo pensé que a ninguna editorial le interesaría. En ese momento nace la editorial Silueta. Dicho libro, Palabras de un joven suicida: homenaje al escritor Juan Francisco Pulido, permitió conocer los daños sicológicos a los que fue sometido Pulido en Cuba por su actitud irreverente, daños que provocaron su muerte.

Parece ser que a las editoriales nos le interesa publicar textos teatrales. Entonces, ¿qué motivo esta edición?

Precisamente por no haber interés editorial por el teatro, alguien tenía que hacer lo contrario. Cuando el hablé a Rodolfo de la idea de publicar este libro, de inmediato se entusiasmó.

Según la nota introductora, son siete dramaturgos pertenecientes a cuatro generaciones. ¿Se observa la diferencia generacional entre ellos?

Definitivamente. Julio Matas y Matías Montes Huidobro representan la vieja guardia del teatro cubano. José Abreu Felippe y Daniel Fernández, quienes nacieron en 1947, tienen su formación bajo la República, pero comienzan a escribir con la revolución. Por su parte, Ivonne López Arenal y Ernesto García surgen bajo la sombrilla del Instituto Superior de Arte. Mientras tanto, Julie de Grandy es parte de la literatura cubanoamericana. Estas cuatro tendencias quedan bien definidas en el libro en cuanto a tematicas, estilo y manera de enfocar sus obras.

Rodolfo Martínez Sotomayor y Luis de la Paz. Foto: TEMFest.

Debido a la escasa publicación de obras de teatro se podría pensar que no abundan los autores del género y que la selección que nos ocupa fue relativamente fácil.

No, todo lo contrario. La selección fue muy difícil. Al realizar la investigación para el proyecto había una veintena de dramaturgos cubanos residentes en Miami. Eso complicó la selección final, pues hubo que establecer un criterio por qué unos y otros no.

¿Algunos de los dramaturgos ve publicada su obra por primera vez?

Tres de ellos: Julie de Grandy, Ernesto García y Daniel Fernández, aunque algunos tienen libros publicados en otros géneros. Esta realidad demuestra, una vez más, que la publicación de obras teatrales no abundan.

El título del libro, Teatro Cubano de Miami, posee connotaciones político-sociales porque las autoridades de Cuba, así como muchas instituciones culturales norteamericanas consideran que el arte cubano por excelencia sólo existe en la Isla. ¿Se valorará esta publicación como es debido?

La palabra final sobre el libro la tendrá el tiempo, como siempre ocurre. Las siete obras son excelentes y los siete dramaturgos poseen talento y trayectoria. Lo que consideren las autoridades de Cuba, siempre propensas a ignorar lo que hacen los exiliados; y las instituciones norteamericanas, muchas veces obnubiladas por el castrismo, no pueden echar por el suelo un hecho evidente, la labor de los dramaturgos cubanos de Miami.

Dicen que hay un intercambio cultural entre los Estados Unidos de América y Cuba. ¿Existe la posibilidad de que el libro se conozca en Cuba?

Sin arrogancias, pero Teatro Cubano de Miami existe. Nadie podrá evitar que algunos ejemplares lleguen a la isla aunque no sea de manera oficial.

Para ustedes, ¿cuál es la mayor satisfacción con esta publicación?

El hecho de poder mostrar una parte de la dramaturgia cubana en la capital del exilio.

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Max Barbosa hizo teatro y televisión en Cuba. Se graduó de Licenciatura en Letras en la Universidad de Oriente. Desde el 1994 reside en Miami. Ha escrito para diversos medios de prensa de esa ciudad.