Fuente: Portal Cuba

Enero de 1869. Unos meses antes, en el ingenio La Demajagua, Carlos Manuel de Céspedes había libertado a sus esclavos y encendido la llama de la Revolución. Se combatía en los campos de Cuba. Y en La Habana se vivía entre el entusiasmo y la tensión.

En el teatro Villanueva, la compañía Bufos Caricatos representaba con éxito la obra Perro huevero aunque le quemen el hocico, de Juan Francisco Valerio. Era un típico sainete, pletórico de humor criollo.

La noche el 21 de enero, el actor Jacinto Valdés, en medio de la representación, dio un viva a Céspedes, que fue recibido con alborozo y simpatía por el público. Los miembros del cuerpo de voluntarios (órgano paramilitar represivo al servicio de las autoridades coloniales) no tuvieron tiempo de reaccionar.

Se caldearon los ánimos. En la función del día 22 se respiraba una gran expectación. Pero los voluntarios ahora sí estaban alertas.

En determinado momento, un actor que representaba a un borracho, exclamó: ¡Que viva la tierra que produce la caña! Desde la tertulia alguien respondió: ¡Qué viva Cuba libre!

Fue el comienzo de una masacre: Los voluntarios arremetieron a sablazos y tiros contra los asistentes. La jornada fue sangrienta, de hecho, la represión continuó en las calles, donde se persiguió con saña a cualquier “sospechoso”.

En su más reciente filme, José Martí. El ojo del canario, Fernando Pérez recrea minuciosamente el suceso. José Martí, entonces adolescente, escribió días después su célebre poema dramático Abdala.

La masacre del Villanueva fue una demostración de fuerza bruta, una sangrienta advertencia de que las autoridades no iban a tolerar muestras de simpatía a los insurgentes.

Pero también, de manera simbólica, marca el comienzo de una tradición de rebeldía en el teatro cubano, que no se ha conformado nunca con el rol de cronista pasivo.

En 1980 se tomó la decisión de comenzar a celebrar cada 22 de enero el Día del Teatro Cubano. En ese contexto tienen lugar las jornadas Villanueva, que incluyen varias representaciones escénicas y la entrega del Premio Anual de la Crítica.