Luis de la Paz
Diario Las Américas l 12/10/2011

Una veintena de producciones integran el Festival de Teatro de Pequeño Formato impulsado por Yoshvani Medina, con lo que concluye uno de los años más intensos para el teatro en Miami, en la última década.
Si se toma en cuenta que a la par del crecimiento teatral, corre una aguda crisis económica, el impulso que se le ha dado al teatro es aún más meritorio. Con cuatro festivales en el área: del Monólogo (febrero), el de Teatro Avante, (julio), TENFest (octubre), y el nuevo de Pequeño Formato (diciembre), se puede afirmar que Miami es toda una respetable plaza para el teatro hispano en los Estados Unidos.
El 2011 abrió en ArkSpoken con El estiércol de los mayores, de Jorge Félix Rodríguez, con Katia Ribeyro de protagonista, en un programa que incluía también El dado Job, de Ulises Cala, protagonizado por Marcio Conceicao y Mecánica popular, de Raymond Carver, con Yesler de la Cruz. Esta sala se ha especializado en obras que no demanden mucho del reducido espacio que dispone, pero con imaginación y buen tino se mantiene en constante movimiento. En ArkSpoken se estrenaron también Yerma, de Lorca, en versión de Ulises Cala con la actuación de Myriam Amanda, y Eróstrato, también un texto de Cala, sobre el célebre pirómano griego que destruyó el Templo de Artemisa, con el actor John Chávez, ambos dirigido por Yoshvani Medina. Otras producciones en la misma sala durante el año fueron el monólogo Rosita, de Ulises Cala, con Alba Raquel Barros y La madriguera, de Augusto Cubillán, con las actuaciones de John Chávez y Fernando Vieira, bajo la dirección de Yoshvani Medina. ArtSpoken es uno de los sólidos espacios teatrales de Miami hoy en día.
Havanafama Teatro Estudio, otra sala vital, tuvo un año muy activo. Además del festival del monólogo, con una veintena de propuestas, llevó a escena Puerto de coral de Maikel Chávez, con Daisy Fontao, Belkis Proenza, Julie de Grandy y Oneysis Valido, así como Las monjas de Eduardo Manet y cerrando el año El milagro de Madame Kirovska de Héctor Santiago, todas estas puestas dirigida por Juan Roca. La sala combinó en su programación comedias como Madrina, ¡quítame esta sal de encima! y Se van las Capote, ambas de Raúl de Cárdenas, con dramas como Dulces compañías de Oscar Liera.
Marzo marcó un importante momento teatral en Miami, con la inauguración de Akuara Teatro, en el Bird Road Art Distric, de la 40 Calle. Fundado por un equipo que encabeza la actriz Yvonne López Arenal, la apertura tuvo en cartelera Alguien quiere decir una oración de José Abreu Felippe, bajo la dirección de Rolando Moreno y las actuaciones de Tomás Doval y Leandro Peraza. Akuara, además de sala teatral ha adquirido en el poco tiempo que lleva funcionando categoría de centro cultural, con exposiciones y presentaciones de libros. Allí también se estrenaron Obba de Exilia Saldaña, bajo la dirección de Eddy Díaz Souza y la interpretación de Oneysis Valido; El banquete infinito, de Alberto Pedro, bajo la dirección de su viuda Miriam Lezcano, con Carlos Alberto Pérez, Yvonne López Arenal, Micheline Calvert, Leandro Peraza, Tomás Doval y Alain Casalla. Akuara cerró 2011 con Traficantes de pasión, de Yvonne López Arenal. Una sala nueva, con cuatro estrenos en el año, es un buen comienzo.
El circuito teatral en la calle 8 lleva el peso del teatro que se hace en Miami. El Teatro Trail, va dejando su huella. Entre sus producciones se encuentran Monólogos de la vagina de Eve Ensler, con un elenco de estrellas, entre ellas Charytin Goyco, María Conchita Alonso y Marisol Correa. La puesta de El enfermo imaginario, de Molière, en una producción del grupo Sociedad Actoral Hispanoamericana que encabeza el actor Miguel Sahid, constituyó un gran aporte del Trail a la imagen del teatro local.

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Teatro en Miami Studio, sede principal del TEMFest, realizó su segundo festival a lo grande, recibiendo el reconocimiento del alcalde de Miami Tomás Regalado y una sólida programación que tuvo lleno total en la mayoría de las presentaciones. Algunas obras estrenadas en la sala de la 25 Avenida este año fueron (además de las del festival) Fifty fifty, de Ernesto García, bajo su propia dirección y con Sandra García, Anniamary Martínez, Carlos Bueno, Simone Balmaseda y Osvaldo Strongoli en el elenco y Elektra, la danza de los muertos, dramaturgia de José González y Vivian Acosta (que lo actúa), sobre los monólogos Ancestros clásicos, de Tomás González, en una producción de Galiano 108. Otra producción que dejó huellas en TEM fue Las sillas de Ionesco con Gerardo Riverón y Marilín Romero, y la dirección de Rolando Moreno. También dirigida por Moreno fue, Si vas a comer espera por Virgilio, obra de José Milián, con Gerardo Riverón, Jorge Hernández, y Ariel Texidó. Espectáculos que marcaron un dominante año para esa importante sala de teatro alternativo y de vanguardia.
El Teatro de Bellas Artes, continuó centrado en comedias y revistas musicales y Teatro 8, estrenó Palomas intrépidas, comedia de Miguel Sierra, bajo la dirección de Marcos Casanova y un elenco de primera: Martha Picanes, Marta Velasco y Rafael Rincone, y Fugadas, comedia de Pierre Palmade y Cristophe Duthorun, con las actuaciones de Marta Velazco y Paulina Gálvez.
El siempre esperado e interesante Festival de Teatro Hispano de Miami, que organiza Teatro Avante y su director artístico Mario Ernesto Sánchez, haciendo énfasis en el teatro internacional, realizó durante su 26 edición un tributo a Chile. Se presentaron obras de Argentina, Chile, Colombia, España, México y Estados Unidos. Las primeras funciones fueron Mujeres de Shakespeare, escrita y dirigida por Neher Jacquelín Briseño, interpretada por los estudiantes de Teatro Prometeo, del Miami Dade College (MDC), en representación del teatro local, y Lo crudo, lo cocido, lo podrido de Marco Antonio de la Parra, bajo la dirección de Gustavo Meza, en representación de Chile.
Vale destacar los aportes al teatro miamense realizado por Cirko Teatro, sala en Hialeah Garden, con espectáculos que giran en torno al humor, así como la puesta de Al final de la cuerda, del escritor nicaragüense Luis Harold Agurto, que tuvo su estreno mundial en Miami en el Area Stage of the Riviera Theather, bajo la dirección de Christian Ocón. En la sede de Prometeo se estrenó La pura idea excita, de los mexicanos David Gaitán y Ana Beatriz Martínez.
Está apretada e incompleta síntesis, brinda una agradable visión del teatro hispano que se está haciendo en Miami.