Artefactus l 12/28/2011

I. Recuento
Desde que despegó el año teatral a la fecha, han desfilado por las salas alternativas de Miami cerca de 80 espectáculos en español, producidos por las agrupaciones locales. Pese al muro de la recesión económica, los esfuerzos por sostener la actividad teatral no desmayaron durante este 2011.
En los primeros días de enero, la sala ArtSpoken abrió sus puertas con un bloque de monólogos. Iniciaba así el año y se adelantaba incluso, en ciertos aspectos, al ya tradicional Festival Latinoamericano del Monólogo. Varios montajes de Yoshvani Medina se pudieron apreciar entonces, tales como: La vida, texto de autor apócrifo, interpretado por el joven actor brasilero Al Danuzio. La puesta estableció un juego coreográfico entre el cuerpo semidesnudo del actor y un tonel de metal; el ejercicio ganó espectacularidad en su ejecución e iluminación, a pesar del discurso aforístico que limitó las posibilidades del intérprete. También se estrenaron, bajo la dirección de Medina: El dado Job (estrenada a finales de 2010), Eróstrato y Yerma, del dramaturgo cubano Ulises Cala, El estiércol de los mayores, narración de Jorge Félix Rodríguez, Mecánica popular de Raymond Caver y Diario de un loco de Nikolai Gogol.
Medina, redefinido por su pequeña sala, optó por espectáculos de naturaleza intimista, basados en textos propios, de narradores y dramaturgos contemporáneos, aunque evidenció su preferencia por la dramaturgia del pinareño Cala, de quien estrenó este año Yerma, Rosita y Las hijas, un tríptico de reinterpretaciones basadas en la obra de Federico García Lorca.
Guiado por el hilo de la pasión y los laberintos de los amantes, Medina subió a escena La madriguera, del autor venezolano Augusto Cubillán, donde exploró la relación de pareja entre hombres, con sus antagonismos generacionales y de intereses. Más tarde, tocó el turno a la pieza El amante, de Harold Pinter, puesta en la que Medina transforma continuamente sus elementos escenográficos (escaleras, tarimas y bañera), creando nuevos espacios, puentes, edificaciones imaginarias por donde desandan los amantes, con un resultado a veces poético y simbólico.
Para cerrar este ciclo, Medina, en asociación con la abogada Pilar Bosh, crean el Festival de Teatro de Pequeño Formato, que trajo en su primera edición 22 espectáculos, en su mayoría monólogos y montajes expuestos a lo largo de este año.

Reseñas sobre puestas en escena de ArtSpoken:
Chely Lima.
‘El amante’, extraños juegos conyugales.
‘Las hijas’, los múltiples rostros del deseo.
Una noche teatral intensa.

Eddy Díaz Souza.
Premios del Festival de Pequeño Formato.

Elena Tamargo.
‘La isla en la maleta’, una reconstrucción de la memoria sin ambiciones.
‘La vida’, un hombre al que le urge vivir.
La ‘Yerma’ fecunda de Ulises Cala.
‘Rosita’, movimiento, erotismo y audacia verbal.

Julie De Grandy.
Sonya Smith deslumbra en ‘Las hijas’.

Luis de la Paz.
‘La madriguera’, la soledad como destino.
Eróstrato y Yerma.

Pedro Pablo Pérez Satiesteban.
Loable esfuerzo de Medina-Bosh Enterprise.

Rubén Alfonso.
Al punto exclamó: “¡Fuego, fuego!”.
Comienzo y final de una esperanza.
El contrabando de una mutilación literaria.
Entre la torre del homenaje y el tinelo está Virginia.
Esgrima final para el final.
La conspiración de Melpómene y Talía.
De muñecas falsas a amantes consagrados.
Una esquizofrenia sinfónica que rompe los esquemas.
Una noche de absurdos, risas y algún que otro lamento.
Unas penas que sacan lágrimas y atragantan gargantas.

Waldo González López.
Crece la escena latinoamericana con un nuevo y promisorio Festival.
En la ciudad del sol: I Festival (Internacional) de Obras de Pequeño Formato.

Oneysis Valido, Julie De Grandy, Daysi Fontao y Belkis Proenza en “Puerto de Coral”. Foto: Meysell Quintana.

Havanafama inició su temporada teatral con la reposición de Puerto de coral, obra de Maikel Chávez, en dirección de Juan Roca, que se estrenó en el Temfest 2010. Perfila como una de las mejores producciones de la agrupación en este año, así como Dulces compañías, del dramaturgo mexicano Oscar Liera.
Entre las actividades más destacadas de Havanafama se encuentra el Festival Latinoamericano del Monólogo, que celebró su décima edición, entre el 11 de febrero y el 13 de marzo de 2011, con un especial homenaje a la trayectoria artística de Aleida Leal. A la cita concurrieron veinticuatro espectáculos, incluyendo dos propuestas foráneas: Diario de una dama neoyorkina, a cargo de Jorge Mateus, de Ecuador, y Preso de Frank Prieto, obra estrenada por su creador en el Principado de Andorra, en la que evidencia la actual situación carcelaria y la realidad política y social cubana.
De lo directores locales, con mayores aportes al X Festival, vale mencionar a Yoshvani Medina, que sumó al certamen nueve espectáculos, José González con dos puestas en escena (Las bodas de Electra y Cuando Teodoro se muera, de Tomás González) y Juan Roca ―el creador de la muestra― con otros dos montajes.
Roca, mantuvo su preferencia por la comedia y, en especial, por la comedia costumbrista de Raúl de Cárdenas, de quien repuso Se van las Capote y Madrina, ¡quítame esta sal de encima!. Con la firma y bajo la dirección de la dramaturga Julie De Grandy, subió a escena El humor en tiempo de crisis. Pero la cartelera de Havanafama exhibió otros títulos y géneros, como El milagro de madame Kirovska, de Héctor Santiago, suerte de melodrama, y Las monjas, una pieza que resume los aportes de las corrientes de la postvanguardia del siglo XX, original de Eduardo Manet, montaje que participó en la segunda edición del Temfest. Para los más pequeños de la casa, también hubo espectáculos: La cucarachita Martina llegó a Miami, una puesta de Ibetti Larralde con su grupo-taller Gira-Sol y Esperando a Santa, escrita y dirigida por Vivian Morales.

Reseñas sobre puestas en escena de Havanafama:
Ángel Cuadra.
Continúa el Festival local de teatro.

Chely Lima.
‘Las monjas’, una oscura fábula.

Elena Tamargo.
Dos mujeres levantan la voz.
Represiones y honestidad en Festival de Monólogos.

Julie De Grandy.
Dulces compañías de Oscar Liera.
‘Las monjas’, ¡una puesta de impacto!
‘Se van las Capote’: una mirada desde adentro.

Luis de la Paz.
Dulces compañías en Havanafama.

Max Barbosa.
Epílogo del Temfest 2011.

Waldo González López.
Madame Kirowska: teatro bien hecho o el mérito de Julie De Grandy.
Manet revisitado o la otredad de Las monjas.

Marta Velasco y Paulina Gálvez. Foto: Pedro Portal / El Nuevo Herald.

El Hispanic Theater Guild apostó también por la comedia, comenzando el año con Fugadas, de los dramaturgos franceses Pierre Palmade y Cristophe Duthorun. Siguió luego, Palomas intrépidas, del autor español Miguel Sierra, ambas bajo la dirección de Marcos Casanova, y Ocasiones especiales, de Bernard Slade, en puesta de Juan Carlos Rubio para el Temfest 2011. Razas, del norteamericano David Mamet, resultó una de las formulaciones más atractivas de la sala, producción íntegramente española, que sacó provecho a la actuación vibrante de Toni Cantó, en manos del director J. C. Rubio.

Reseñas sobre puestas en escena del HTG:
Ángel Cuadra.
Comienzo del Festival Local de Teatro.

Elena Tamargo.
‘Razas’, una provocación.

En febrero resultó noticia la reapertura del teatro Trail, y la ciudad se movilizó con las figuras del entorno televisivo que se arriesgaron ―como si estuvieran de moda― a interpretar monólogos; claro, que en este caso se trató de los Monólogos de la vagina, de Eve Ensler. La sala acogió igualmente la propuesta de la Sociedad Actoral Hispanoamericana (SAH), El enfermo imaginario, reposición del clásico de Molière, en dirección de Ika Santamaría. La Sociedad presentó luego su espectáculo Lorca vive, basado en la obra del escritor granadino Federico García Lorca, con una selección de escenas de sus obras y poemas, acompañado de canciones y bailes. Esta agrupación cerró el año con Cleopatra. La historia jamás contada, pero en el escenario de la Scala de Miami. El Trail, por su parte, se mantuvo activo con una programación que incluyó el musical La reina: La Lupe, a cargo de la actriz puertorriqueña Sully Díaz, y luego algunos otros espectáculos humorísticos, actores impulsados al stand-up comedy y comedias “ligeras”, del tipo ¡Manos quietas!, de Piti Español, con las actuaciones de Fernando Colunga y Aylin Mujica, entre otros, o No seré feliz, ¡pero tengo marido!, de la argentina Viviana Gómez Thorpe, interpretado por Laura Zapata.

Reseñas sobre puestas en el Trail:
Chely Lima.
‘¡Manos quietas!’, el filo cómico de lo dramático.

Elena Tamargo.
Duelo de ‘Marisoles’.
‘Los monólogos de la vagina’, las cosas por su nombre.
Talento magistral en `Los monólogos de la vagina’.

Reseñas sobre puestas de la SAH:
Chely Lima.
‘Cleopatra’, una historia muy mal contada.

Fernando Alberto Rodríguez.
Obra de teatro “Cleopatra” nos hizo olvidar la película.

En marzo se dieron a conocer Estos cuates con la obra Del cielo al suelo, escrita por Jorge Consejo, quien compartió la escena del The Place con la actriz Paloma Márquez. El dúo mexicano trató la historia de una pareja de emigrantes que se enfrenta a las calamidades de su cotidianidad, en la que abundan las contradicciones con el entorno, la incomunicación conyugal y la añoranza por el pasado, entre otros tópicos. Los jóvenes aportaron frescura y permearon su trabajo con una atinada visión crítica.

Alejandra Cossio y Adela Romero en “Orinoco”. Foto: Héctor Gabino / El Nuevo Herald.

Marzo recibió también la propuesta teatral de Max Ferrá, quien seleccionó la pieza Orinoco, del mexicano Emilio Carballido. De octubre a noviembre, la agrupación-taller Actors Arena regresó al Lehman Theatre con La casa de los espíritus, un montaje de Ferrá con libreto de la dramaturga Caridad Svich, basado en la novela de Isabel Allende.

Las puertas de Teatro en Miami Studio (TEMS) abrieron a fines de marzo con Fifty Fifty, una comedia escrita y dirigida por Ernesto García. La sala, como en anteriores ocasiones, brindó a Rolando Moreno la oportunidad de mostrar sus producciones, que en este año seleccionó las obras: Si vas a comer espera por Virgilio, de José Milián, y La sillas, de Eugene Ionesco. De igual modo, el escenario del TEMS recibió el unipersonal del escritor venezolano Luis Antonio Henríquez Arocha, El delirio de Manuela, interpretado por Myrian Amanda bajo la dirección de Zulay Sifontes. Por su parte, la agrupación Galiano 108, retomó la serie de monólogos Ancestros clásicos, de Tomás González, y renovó la percepción sobre su antigua propuesta escénica. La actual formulación de José González, titulada Elektra, la danza de los muertos, repasa los conflictos del poder, la soledad, el desamor, la tiranía en un amplio espectro, la venganza, el sacrificio y la búsqueda de la perpetuidad y el reconocimiento. La actriz, Vivian Acosta, reproduce uno tras otro los monólogos de sus personajes: Caronte, Agamenón, Clitemnestra y Elektra. Entra y sale en la piel de cada uno de ellos, sirviéndose de la voz, del cuerpo, de la máscara y del traje. La clásica tragedia es aquí quizás más cubana que griega, y no sólo por la exquisita banda sonora que mezcla cantos yoruba o por el bolero que se escapa, susurrado, de los labios de la actriz, lo es también por la temática y el enfoque cargado de ironía, por la construcción de la gestual, el tratamiento del lenguaje corporal y de los símbolos afrocubanos. Una puesta realzada por la imaginería de Pedro Balmaseda y Jorge Noa, en el diseño de escenografía y vestuario, y la iluminación de un maestro como Carlos Repilado.

Reseñas sobre puestas en el TEMS:
Ángel Cuadra.
Virgilio Piñera en escena.

Baltasar Santiago Martín.
La obsesiva “presencia” de Virgilio y Lezama por todas partes.

Elena Tamargo.
Fifty Fifty’, el discurso de una mujer segura.
Una Elektra casi Yoruba.

Luis de la Paz.
Elektra: la danza de los muertos.
Si vas a comer espera por Virgilio.

Rodolfo Martínez Sotomayor.
Fifty fifty, una comedia inteligente.

Foto: Iván Cañas.

La agrupación Akuara Teatro, inauguró con gran entusiasmo su nueva sede, la sala Avellaneda, en el mes de mayo. Para la apertura se repuso el espectáculo de Rolando Moreno, Alguien quiere decir una oración, del escritor José Abreu Felippe. En junio llegó Artefactus Teatro con Obba, texto de Excilia Saldaña, en una puesta ritualista que contó con la actuación de Oneysis Valido y la dirección de Eddy Díaz Souza. Luego tocó el turno a las producciones de Akuara, arrancando con el estreno mundial de El banquete infinito, obra de Aberto Pedro, en dirección de Miriam Lezcano. Yvonne López Arenal, asumió más tarde el rol protagónico, la dramaturgia y la dirección de Traficantes de pasión, un tejido textual en el que incorporó básicamente pasajes y diálogos de la novela Amistades peligrosas, de Choderlos de Laclos y Cuarteto, obra de Heiner Müller. Bajo la dirección de López Arenal, subió nuevamente a escena Virginia, estrenada antes con el título Flores no me pongan, de la escritora Rita Martin.

Reseñas sobre puestas en la sala Avellaneda:
Akuara.
Baltasar Santiago Martín.
Traficantes de pasión, lujuria, perversión, crueldad y hasta amor a la carta.

Chely Lima.
‘Traficantes de pasión’, una historia muy confusa.

Elena Tamargo.
‘El banquete infinito’, el sacrificio traspasado.

Ignacio Granados.
Traficantes de pasión [Reseña].

Luis de la Paz.
El banquete infinito.

Matías Montes Huidobro.
El banquete infinito.

Waldo González López.
Traficantes de pasión… ¿O de la posmodernidad?

Artefactus.
Elena Tamargo.
Obba, la musa yoruba.

Ignacio Granados.
Obba: la desigualdad feliz del resultado.

Julie De Grandy.
“Obba”, un viaje sobre las alas del folklore.

Luis de la Paz.
Obba.

Maroma Players.
Luis de la Paz.
Alguien quiere decir una oración.

Dos importantes festivales tuvieron lugar en Miami, hacia el segundo semestre del año.
En julio la ciudad celebró el XXVI Festival Internacional de Teatro Hispano (FITH), que esta vez estuvo dedicado a Chile y contó con la participación de once agrupaciones provenientes de Argentina, Chile, Colombia, España, México y Estados Unidos. Del patio, como es ya costumbre, subieron a escena los estudiantes de Prometeo y la agrupación Teatro Avante con El malentendido, una obra del dramaturgo Albert Camus, dirigida por Mario Ernesto Sánchez.
Del 30 de septiembre al 23 de octubre, tuvo lugar el Festival de Teatro en Miami (Temfest). En esta segunda edición, los creadores y organizadores, Sandra y Ernesto García, lograron un atractivo programa, en el que participaron 7 agrupaciones: Hispanic Theater Guild, Havanafama, Maroma Players, Teatro Cómplice, Teatro en Miami Studio y dos grupos que se estrenaron en el marco del Festival, Hybrid Scene y El Ingenio Teatro. La calidad de la oferta, entre otros factores, cautivaron al público que, entusiastamente, colmó las salas del circuito TEMS, Teatro 8, Havanafama y On Stage Black Box Theatre.

Reseñas sobre el FITH:
Ángel Cuadra.
Comienzo del Festival de Teatro.

Elena Tamargo.
‘El malentendido’, un comentario sobre valores.

Luis F González-Cruz.
XXVI Festival de Teatro Hispano.

Olga Connor.
La felicidad es “Decir lluvia y que llueva”.
‘Mujeres de Shakespeare’ Prometeo a la altura de su fama.

Ver Resumen del Temfest 2011.

“Mujeres de Shakespeare”, una producción de Teatro Prometeo.

Teatro Prometeo inició su año teatral con la reposición de Fuenteovejuna, de Lope de Vega, en dirección de Lilliam Vega. Luego siguieron lecturas dramatizadas y las puestas en escenas de La conducta de la vida, de María Irene Fornés, dirigida por Joan Yarrow; Historias del llano, basado en cuentos de Juan Rulfo, bajo la dirección de Lillian Vega; Mujeres de Shakespeare, un espectáculo estructurado con textos de William Shakespeare, en versión y dirección de Neher Jacqueline Briceño; y, para concluir la temporada, Pequeños absurdos, grandes abrazos, escrita y dirigida por Yaraní del Valle.

Reseñas sobre puestas de Prometeo:
Chely Lima.
‘Mujeres de Shakespeare’, El bardo inglés en pequeñas dosis.

Luis de la Paz.
Mujeres de Shakespeare.

Fundarte encabezó el mes de septiembre con un espectáculo de exploración teatral y danzaría, titulado Si vas a sacar un cuchillo, úsalo, compuesto por discursos entresacados de la obra del escritor irlandés Samuel Beckett, bajo la dirección de Carlos Díaz. Algunos meses antes (específicamente en mayo), la productora había ofrecido breves temporadas de las agrupaciones Bistoury Physical Theater Project y Teatro de Las Estaciones. La primera, bajo la dirección de Alexey Taran, afrontó el texto de José Triana, para proponer Assassins for one Night. El segundo grupo, oriundo de Matanzas, rindió homenaje a Ignacio Villa, con su propuesta de teatro de títeres Por el monte carulé, original de Norge Espinosa. Para cerrar, Fundarte apostó a Delirio habanero, pieza de Alberto Pedro, en una puesta de Raúl Martín para Teatro de la Luna.

Septiembre recibió también la comedia del escritor nicaragüense Luis Harold Agurto, Al final de la cuerda, un montaje de Christian Ocón, que se presentó en la sala del Riviera Theather.

Arca Images se anotó dos producciones este año. La primera de ellas, en una corta temporada en marzo, La retirada de Moscú, texto del dramaturgo inglés William Nicholson, bajo la dirección de Rolando Moreno; y la segunda (octubre-noviembre), A 2.50 la Cubalibre, del dramaturgo venezolano Ibrahím Guerra, en una puesta en escena de Mauricio Rentería.

Reseñas sobre puestas de Arca Images:
Ángel Cuadra.
Teatro en Miami.

Chely Lima.
‘A 2.50 la Cubalibre’, cinco sorbos de una bebida agridulce.

Elena Tamargo.
‘La retirada de Moscú ’, el comportamiento en situaciones límite.

Waldo González López.
¡¿Teatro en Hoy como Ayer?!

Algo más de 80 producciones, dan muestra de una efervescencia en la escena teatral de la ciudad (aunque las burbujas suelen tener efectos colaterales). No todo lo exhibido contó con suficiente calidad; sin embargo, la muestra de este año es muy alentadora y significativa, en relación a las propuestas de años anteriores. Sin dudas, el teatro en Miami goza de mejor salud y mejor rumbo.